
Nuestra historia
Manillas Made in Italy desde 1911
Desde 1911, Olivari diseña y fabrica manillas Made in Italy íntegramente en sus instalaciones de Borgomanero, donde cada fase del proceso productivo se desarrolla internamente. Desde el mecanizado del latón macizo hasta el ensamblaje final, cada manilla nace de una cadena de producción completamente integrada que combina tradición industrial italiana, innovación tecnológica y un riguroso control de calidad.
Fabricadas exclusivamente en latón macizo, las manillas Olivari siguen un proceso de producción que incluye forja en caliente, mecanizado de precisión, lijado, pulido, tratamientos superficiales y exigentes controles de calidad. Las certificaciones ISO 9001 e ISO 14001 reflejan el compromiso permanente de la empresa con la calidad, la sostenibilidad y la mejora continua, preservando un saber hacer desarrollado a lo largo de más de un siglo.
Desde sus orígenes, Olivari entiende la manilla de diseño como una parte esencial de la arquitectura. Cada colección nace del diálogo con arquitectos y diseñadores de prestigio internacional, transformando un elemento funcional en un detalle capaz de definir la relación entre el gesto, la materia y el espacio. Esta visión, transmitida de generación en generación por la familia Olivari, ha convertido a la empresa en un referente internacional en manillas de diseño Made in Italy, uniendo cultura del proyecto, excelencia industrial y una atención absoluta al detalle.
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Cuando la manilla pasó a formar parte de la arquitectura
En 1926, su esposa, Antonietta Ramelli, le sucedió, asumiendo la dirección de la empresa familiar. Fue una de las primeras mujeres en dirigir una empresa en Italia: una pionera del emprendimiento femenino.
Durante estos años comenzaron a definirse los valores que todavía hoy caracterizan a Olivari: rigor industrial, investigación técnica y atención al detalle.
Ya en la década de 1930, Olivari inició sus primeras colaboraciones con algunos de los arquitectos italianos más destacados de la época, entre ellos Marcello Piacentini y Gio Ponti, figuras clave de la arquitectura italiana del siglo XX. Estas colaboraciones introdujeron un enfoque innovador para su tiempo: desarrollar manillas de diseño concebidas para dialogar con la arquitectura en la que se integran.



Tras la Segunda Guerra Mundial, la empresa, bajo la dirección de los hermanos Ernesto, Ambrogio y Luigi, contribuye a la reconstrucción del país.
Tras la Segunda Guerra Mundial, Olivari continúa su trayectoria bajo la dirección de los hermanos Ernesto, Ambrogio y Luigi. En una Italia inmersa en la reconstrucción, la manilla de puerta adquiere un nuevo papel: deja de ser únicamente un elemento funcional para convertirse en un detalle capaz de expresar el lenguaje de la arquitectura.
Se consolida el diálogo con Gio Ponti, creador de la icónica manilla Lama, que sigue siendo una de las manillas de diseño más representativas del catálogo Olivari. Al mismo tiempo, surgen colaboraciones con Franco Albini, Ignazio Gardella, Luigi Caccia Dominioni, Angelo Mangiarotti, Vico Magistretti y BBPR, figuras fundamentales de la arquitectura italiana del siglo XX.




El diseño italiano como laboratorio de innovación
Durante los años sesenta y setenta, el diseño italiano se convierte en un referente internacional y Olivari participa activamente en esta extraordinaria etapa de experimentación. La empresa amplía su diálogo con una nueva generación de diseñadores, entre ellos Sergio Asti, Marcello Nizzoli, Joe Colombo y muchos otros, transformando la manilla de puerta en un campo de investigación donde convergen forma, ergonomía, tecnología y producción industrial.
Paralelamente, Olivari invierte en investigación tecnológica, introduciendo soluciones que se adelantan a su tiempo. En 1959, presenta Bica, la primera manilla de puerta de aluminio anodizado, mientras que en 1972 lanza Boma, la primera manilla de puerta de plástico de color. Dos proyectos innovadores que reflejan la voluntad de explorar materiales, procesos de producción y posibilidades expresivas hasta entonces desconocidas.




Una empresa en evolución, una visión abierta al mundo
Los años ochenta marcan un punto de inflexión en la historia de Olivari. Con la incorporación de la tercera generación de la familia – Antonio, Giovanni, Giuseppe, Carlo y Enrico –, la empresa refuerza su identidad industrial y amplía su visión hacia una dimensión cada vez más internacional.
Junto con la continua evolución de sus procesos de producción, Olivari amplía su diálogo con grandes figuras del diseño y del diseño industrial internacional. Personalidades como Giorgetto Giugiaro, Ferdinand A. Porsche y Rodolfo Bonetto pasan a formar parte de la historia de la marca, creando nuevas manillas de diseño capaces de interpretar diferentes lenguajes estéticos y enriquecer la cultura del diseño de la empresa.
El Compasso d'Oro otorgado a la colección Alessia, diseñada por Giotto Stoppino, representa el reconocimiento de una trayectoria basada en la excelencia del diseño y la innovación.



La memoria se convierte en cultura del proyecto
En los años noventa, Olivari da un paso decisivo: su historia se convierte en parte integrante de su proyecto empresarial. Gracias al diálogo con Alessandro Mendini, la empresa toma conciencia del valor cultural construido a lo largo de más de ochenta años de actividad y decide ponerlo en valor como parte del patrimonio del diseño italiano.
De esta reflexión nace el libro L'architettura presa per mano. La maniglia moderna e la produzione Olivari, una obra que va más allá de una simple publicación corporativa para documentar la contribución de Olivari a la historia de la manilla de puerta y de la arquitectura contemporánea.
Al mismo tiempo, Olivari amplía su diálogo con algunas de las figuras más influyentes del diseño internacional, entre ellas Paolo Portoghesi, Oscar Tusquets, Richard Sapper, Andrea Branzi y Massimo Iosa Ghini.
La investigación se extiende también a la tecnología de producción. La introducción de la forja en caliente sustituye a la fundición a presión, mejorando la precisión, la calidad y las prestaciones de las manillas.




Innovación industrial y colaboraciones internacionales
Los años 2000 representan una nueva etapa de crecimiento, en la que la innovación tecnológica y la investigación en diseño avanzan conjuntamente. Olivari invierte en la evolución de sus procesos de producción y en el desarrollo de acabados cada vez más avanzados, ampliando las posibilidades expresivas de la manilla de puerta.
De esta investigación nacen Biocromo y SuperFinish, tecnologías que mejoran la resistencia, la durabilidad y la sostenibilidad de las superficies, reafirmando el compromiso de la empresa de combinar calidad industrial y respeto por el medio ambiente.
Se refuerza el diálogo con el diseño y la arquitectura internacional. Junto a grandes figuras de la escena milanesa – Enzo Mari, Rodolfo Dordoni, Piero Lissoni, James Irvine y Patricia Urquiola – Olivari colabora con arquitectos como Shigeru Ban, Steven Holl, Toyo Ito, Daniel Libeskind, Peter Marino y Dominique Perrault.
El Departamento Técnico desarrolla además nuevas colecciones basadas en la geometría del cuadrado, anticipando un lenguaje formal que acabaría influyendo en todo el mercado de las manillas de puerta.



La década de 2010 comienza con la celebración del centenario de Olivari.
El libro Macchina semplice. Dall’architettura al design. 100 anni di maniglie Olivari se presenta en el emblemático marco de la Bienal de Arquitectura, en Venecia.
Al mismo tiempo, comienza la construcción del nuevo edificio de oficinas y el aniversario se celebra con impactantes instalaciones en el Salone del Mobile y en la Triennale de Milán. Se establecen nuevas colaboraciones con arquitectos y diseñadores de reconocido prestigio internacional. El catálogo Olivari incorpora manillas de puerta diseñadas por Zaha Hadid, Jean Nouvel, Ben van Berkel, Rem Koolhaas, Marcel Wanders, Ma Yansong y Ron Gilad.
La investigación de Olivari da lugar a dos propuestas especialmente innovadoras. Desde una perspectiva histórica y cultural, la colección Guilloché, fruto de una investigación sobre las cualidades de las superficies, introduce la dimensión decorativa en el diseño de las manillas. En el ámbito tecnológico, la nueva gama de SuperAcabados ofrece a arquitectos, diseñadores y amantes de las manillas Olivari nuevas posibilidades de expresión.
La cuarta generación se incorpora a la empresa
Desde 2020, con la incorporación de la cuarta generación – Andrea, Giulio y Martina –, que trabaja junto a la generación anterior, Olivari continúa su trayectoria de crecimiento e innovación, manteniendo la continuidad de su legado familiar.
Nace el programa Sinergie, dedicado a la creación de manillas de puerta especiales que combinan el latón con materiales nobles como el mármol, el cuero y la madera, gracias a la colaboración con empresas italianas de excelencia como Henraux, Poltrona Frau y Riva 1920.
Se refuerzan las colaboraciones con estudios de arquitectura de prestigio internacional, como Snøhetta, Herzog & de Meuron, y Renzo y Matteo Piano, así como con grandes diseñadores como Michael Vincent Uy, Naoto Fukasawa y Philippe Starck.
Una trayectoria que renueva el diálogo entre industria, arquitectura, diseño y la cultura del saber hacer italiano.
















